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Terremotos que unen

Por Neyssa García – The LatinOH

Ser diáspora no inhabilita de sentir en la piel cada latido acelerado, cada segundo de ansiedad, cada lágrima y dolor de miles y miles de puertorriqueños que al día de hoy se encuentran bajo estado de emergencia.

Terremotos y replicas sacudiendo el sur de la Isla del Encanto desde el pasado 28 de diciembre de 2019, y sin cesar, mantienen a muchos en la expectativa de lo que pueda pasar. Casas, comercios, escuelas, oficinas médicas, edificios históricos e Iglesias han sufrido por los estremecedores y destructores movimientos sísmicos. Más aún de todo lo que sorprende a simple vista, miles de familias enteras se han visto impactadas y han tenido que dormir fuera de sus casas. Unos en carros, otros en casetas de campaña, otros a la intemperie o en refugios privados y del gobierno. Muchos otros, tomaron la difícil decisión de salir de Puerto Rico y así sentir un poco de alivio en tan difícil momento.  

Al igual que María, las muertes de forma directa e indirecta por esta emergencia han comenzado a contarse. Peor que María, la cicatriz emocional y el trauma continúa presente.

Desde la diáspora también se sufre y se vive en cada segundo confiando en que todo pueda mejorar. El término “los nuestros” pasa a tener otro sentido, no se queda en los allegados o cercanos, pasa a convertirse en “todos”. Cuando te conviertes en diáspora, el solo hecho de saber que alguien es puertorriqueño permite que de forma automática pase a ser parte de tu núcleo, de tu familia.

En estos momentos, ser diáspora ha dado la bendición a un grupo de puertorriqueños en Ohio a unirse y por medio de las redes que se crean entre conocidos, brindar un poco de alivio a las personas en necesidad.

Así lo expresó Roberto Clemente Rosa, estudiante de ingeniería mecánica de Wright State University y presidente de Amigos Latinos Student Association, quien al momento de enterarse de la emergencia en Puerto Rico tomó acción dentro de su Universidad. “Nos hemos puesto en contacto con asociaciones dentro de nuestra Universidad, para recaudar fondos y recaudar artículos de primera necesidad. Todas aquellas cosas que los puertorriqueños que han sufrido estos terremotos necesitan. Yo como presidente de la asociación de estudiantes latinos he sentido el deber de extenderle una mano.”

Por su parte, Rosa Toucet, quien desde el día cero ha estado buscando como enviar ayudas expresó, “soy del área Sur de la Isla, de Peñuelas, estoy aquí en Ohio desde hace siete años. Después de esta situación en Puerto Rico nos hemos unido a un grupo en la recolección de suministros para hacerlos llegar a la Fundación ESCAPE, para que lleguen a quien tienen que llegar y no sea a través del gobierno.” Cabe destacar que ESCAPE es una organización sin fines de lucro fundada en el 1983 y desde sus inicios se ha destacado como la principal institución en la intervención, tratamiento y prevención del maltrato a menores y violencia familiar en Puerto Rico.

El ingeniero aeroespacial y oficial de la Fuerza Aérea Americana (USAF), Pedro Juan Muñoz, quien lleva mas de 20 años residiendo en Ohio, nos contó, “soy de Ponce, y es donde vive mi familia, más familia en Peñuelas, y cantidad de amistades en el área Sur que se encuentran directamente afectadas por lo todo lo que está sucediendo. Durante María yo no estuve presente, me encontraba por seis meses en una Base en Alemania, y desde Alemania bajo el liderazgo del Sargento Charles Crespo de Añasco, logramos enviar cantidad de suministros a Puerto Rico colectados en varias Bases.”

Muñoz a su vez dejó saber que desde Dayton Ohio, un grupo de puertorriqueños bajo el liderazgo de los ingenieros Edwin Corporán y Juan Santana, entre ellos el señor Tony Ortiz, el coronel Walter Bustelo y el coronel Carlos Quiñones ambos del USAF, Rebecca Quiñones (esposa de Carlos), Luis Roberto Clemente, y la doctora María Elena Jiménez (esposa de Pedro) realizaron una labor extraordinaria para colectar y enviar seis furgones con suministros a Puerto Rico.

Este grupo de puertorriqueños nuevamente se unen desde hace tres semanas para activar esfuerzos de ayuda a las personas afectadas por los temblores y terremotos en el sur centro y suroeste de Puerto Rico. Ya han estado enviando ayuda y en los próximos días saldrá un cargamento de casi 600 libras de suministros directo para la Fundación Escape en San Germán para de esta forma asegurarse que la ayuda llegué directo a quiénes están en la necesidad. De igual forma, esperan realizar una segunda fase de apoyo a la Isla para continuar con las recaudaciones.

Estos esfuerzos además de aliviar y cubrir una necesidad, alivian sus corazones. El ser diáspora no los ha inhabilitado de sentir ansiedad, temor y preocupación ante esta emergencia. “A mi me pasa por mi mente, mi mamá, mis primas, mis sobrinas, mi familia y aunque entiendo que sus casas pueden resistir, tienen vecinos y tienen familias que han perdido sus casas. Los papás de la esposa de mi sobrino perdieron su casa en Ponce, una casa de dos pisos. Comenzó a agrietarse hasta que no pudo aguantar más y como ese ejemplo hay cantidades de personas. Esto es constante, sentimos la desesperación de querer estar allá, pero estamos acá y desde acá estamos haciendo lo mejor posible para poder ayudarlos,” expresó Muñoz.

“Cada vez que tiembla yo también estoy despierta al igual que los puertorriqueños allá en el Sur. Busco en las aplicaciones cuál fue la magnitud de los temblores, llamo a mis amistades a mi familia, a mis hermanas. En muchas ocasiones oro por teléfono y estoy largas horas acompañándolos hasta que pasa todo y se quedan tranquilos aunque no duerman. Me siento en la misma situación desde Ohio, pendiente todo el tiempo a lo que está pasando,” detalló Toucet.

“Yo no soy del sur, pero tengo amistades en Ponce que son como mi familia. Cada vez que pasa un terremoto estoy pensando en ellos y me pongo a pensar en que estén seguros y les he ofrecido hasta que den el brinco y estén con nosotros un rato,” dijo Clemente.

Estos puertorriqueños en la diáspora, al igual que muchos, les resulta inevitable sentir que los días son diferentes. Procuran y se ocupan en aportar para que la Isla del Encanto a la que un día tuvieron que decir adiós se fortalezca y vuelva a levantarse una vez más. 

Si perteneces a la diáspora, únete a los diferentes grupos que se han creado para canalizar suministros a los puertorriqueños en el sur de la Isla. Si interesas aportar de forma directa a Fundación ESCAPE puedes hacerlo enviando suministros a la siguiente dirección: P.O. Box 126 San Germán, Puerto Rico 00683. Además, puedes aportar por medio de la cuenta de PayPal a través del siguiente enlace: Paypal Fundación ESCAPE.

Que cada aportación que como diáspora puedas ofrecer se convierta en un abrazo para cada puertorriqueño que se encuentra en medio de esta emergencia.

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